PARA TI

Un juego de espejismos

 

El mundo que percibes responde a los pensamientos que cobijas.

La Ley del Espejo, o ley universal de correspondencia, es la que te permite re-conocerte a ti mism@. Y así, descubrir tus sombras y poder cambiar en ti, lo que no te gusta en los demás.

Porque lo que ves, tiene que ver con lo que tú llevas o con lo que deseas, pero no tienes.

Es de valientes observarse a uno mismo y reconocer una sombra propia. Pero es más fácil -y habitual-, no querer asumirlo y proyectarlo fuera. Pues bien, para eso están las personas que interactúan más habitualmente contigo: para hacerte de espejo y que puedas identificar lo que, antes o después, tendrás que aceptar, primero, y modificar, después.

Con todos las máscaras distintas que usamos, a diario, para encajar en el entorno, ser aceptados por jefes, amigos, hijos, pareja, compañeros de trabajo y vecindarios ¿Cómo, si no viendo tu imagen reflejada fuera, podrías identificar tus características únicas y cómo eres de verdad?

Un bebé que nunca ha visto su imagen reflejada en un espejo, se sorprende y responde a la imagen que ve reflejada, como si de otro bebé se tratara. No sabe que es a él mismo a quien está viendo.

Del mismo modo, tu entorno y relaciones te devuelven la imagen de lo que eres y crees. Son tu espejo.

Si crees que no vales lo suficiente, encontrarás parejas que te hagan de menos, una y otra vez. Por mucho que cambies al que está durmiendo contigo hoy, porque no te gusta “cómo es”, aparecerá otra persona que replique la experiencia, aunque esta vez tenga el pelo de otro color o lo encuentres en otras latitudes del planeta.

Si quieres otro tipo de persona a tu lado, antes de seguir buscando, debes descubrir qué cualidad “suya” te pone de los nervios y, por tanto, te está señalando que está en ti (por exceso o por defecto).

Si crees que el mundo es hostil, que hay crisis económica apabullante, que tienes miedo al virus de turno, que no eres lo suficiente bueno/joven/listo/amoroso para tener una pareja buena/joven/lista/amorosa…. el espejo de los periódicos, tus amigos, tu nómina y tus relaciones amorosas, harán de espejos que reflejen, para ti, la violencia extrema de la humanidad, el aumento de paro en tu entorno, la nómina que no crece, el sistema inmunológico cayendo en picado, tu pareja hará que te sientas minusvalorado, desatendido, incomprendido, ….

Como dice la Ley de Correspondencia “Como arriba, es abajo. Como abajo, es arriba”. Como dentro, fuera y como fuera, dentro.

Si sabemos que la Ley del Espejo es inmutable y aplica siempre y a todos. Y sabemos que podemos gestionar nuestros pensamientos y creencias, porque nadie puede obligarte a pensar lo que tú no aceptes como propio. Tenemos una tarea esencial, que nadie puede hacer por nosotros, para que lo que vemos en nuestro día a día, en nuestras experiencias.

Y hay más: porque, del mismo modo que los demás te hacen de espejo,¡tú eres espejo de los demás!

Cuando alguien señala un defecto que percibe o su decepción hacia ti, independientemente de si el otro tiene razón o no, hay una razón para su percepción: quizá sea su dolor no sanado o quizá se debe a que quiere cambiar algo en su propio comportamiento.

Si puedes entender, por tanto, que no tiene nada que ver contigo, sino con él mismo, te liberas de un peso increíble y una responsabilidad que en nada te compete.

 

No vemos a los demás como son, sino como somos

 

Tienes dos opciones:

  • Seguir quejándote de lo que ves y no te gusta, que seguirá repitiéndose en bucle cada vez más doloroso, mientras sigues culpando a los demás; o

  • Salir de la victimitis, asumir tu responsabilidad al 100% y cambiar en ti, lo que no te gusta de lo que ves fuera. Y avanzar con tu vida, más ligero y gozosamente.

 

¿No sería maravilloso ver reflejado fuera, lo que DELIBERADA y REALMENTE deseas experimentar?

 



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